DMS en Español DMS en Inglés DMS en Alemán Contacto por E-Mail DMS on Twitter DMS on Facebook

Exumer, Exodia + Holycide, Sala Lemon, Madrid, 31 de enero 2016

(Texto y fotos: David Ortego) El primer mes de este nuevo año terminaba de la mejor manera que se me ocurre, con un concierto, ya que la última parada de la gira española de los míticos thrasers Exumer recaía en la capital. Sin embargo de nuevo el recinto escogido se quedó demasiado grande para los que asistimos a la primera visita de los alemanes a nuestro país. Y eso que se supone que el Thrash Metal es un estilo con seguimiento y que el grupo en cuestión no había venido nunca, que si no…

Por suerte un par de bandas les acompañaban porque, de lo contrario, no sé si habríamos llegado a las veinte almas las congregadas. Desde Valencia, Exodia iban a dar en la sala Lemon su último concierto como grupo y otro proyecto de Dave Rotten, Holycide, enclavado estilísticamente en la música protagonista del evento serían los encargados de abrir las hostilidades, como se suele decir.

No soy seguidor del fútbol y supongo que por ese “pecado” me perdí la primera parte del concierto de Holycide ya que, aunque salí de casa con tiempo de sobra, no fui capaz de aparcar el coche puesto que jugaba el Real Madrid en casa (el estadio está muy cerca de la sala) y no era el único buscando aparcamiento por la zona precisamente…cosas que pasan y que tendré en cuenta para la próxima.

Llegué cuando comenzaban “Blood Typhoon” y la verdad es que no sonaban nada mal. Está claro que la versatilidad de Rotten a las voces es amplia y ya sólo me falta verle crear un proyecto de AOR o de música West Coast porque en los últimos tiempos le he visto, además de con Avulsed, tocar otros “palos” con Christ Denied (que no me gustaron nada todo hay que decirlo) y con FamishGod, en ambos casos de manera notable.

Encima le acompañan músicos jóvenes, siendo el guitarrista Salva Esteban el menor de ellos si no me equivoco, pero con experiencia sobrada por lo que saben muy bien lo que se hacen en el Ep “Toxic Mutation” que, aunque yo me perdiera parte, desgranaron en su totalidad pudiendo también disfrutar en la recta final de “Life Turned To Dust” y “No Escape”, con la que se despidieron.

La verdad es que siempre me han hecho bastante gracia los comentarios del vocalista y esta vez no fue una excepción con frases como “¿qué? Espero que no esté sonando muy moñas”, “el bajista está “aprendiendo”” o “este tema es la primera vez que lo tocamos en Madrid...¡Primicia, primicia!” que provocaron algunas risas entre el público. Eso si, mejor esos comentarios que ni dirigirse al público como otros frontman del estilo. A estas alturas poco hay que decirle a este respecto puesto que no es un novato, ni mucho menos, y sabe ejercer su papel según el proyecto con el que esté sobre las tablas con solvencia.

Tuvieron tiempo para presentar un tema nuevo (supongo que así es puesto que no es del EP) como “Human´s Last Dawn” y redondear el repertorio con un par de versiones. A la de Sepultura no llegué pero si a la tremenda “Merciless Death” de Dark Angel que, como bien comentó Rotten, nadie se acuerda de ellos a la hora de hacer covers recurriendo siempre a Slayer o grupos más típicos que los californianos, y la verdad es que les quedó muy bien.

En definitiva, interesante proyecto que no descubre la pólvora (ni creo que lo pretenda) que me pareció entretenido y ampliamente disfrutable. Lástima haberme perdido parte del concierto.

Rápido cambio para recibir y despedir a los valencianos Exodia a los que ya había tenido la oportunidad de ver en vivo en la extinta Ritmo&Compás, hace unos cuantos años, con resultado desigual ya que en aquella ocasión no me terminaron de convencer. El problema debió ser mio ese día porque no están mal y dieron un buen concierto en esta ocasión.

Tras la intro de rigor arremetieron con “The Town Of No Return” y “Go!”, ambos cortes de su última entrega de hace un par de años “Hellbringer”, que sonaron muy bien pero que no recibieron la misma respuesta que habían tenido sus predecesores, ni mucho menos, a los que jugar en casa y tener a Rotten en sus filas les ayudó bastante.

Esto no pasó desapercibido para Amando Milla quien, tras otro corte de su último disco como “Future Generations”, se dirigió a nosotros y pedirnos un poco más de movimiento sin demasiado éxito, la verdad, porque la respuesta continuó siendo bastante tímida pese a que la banda lo estaba dando todo y echándole ganas.

Me gustó especialmente el trabajo de guitarras, con solos y protagonismo compartido entre Pablo y Rafa, que también se ocupó de hacer coros, aunque la base rítmica no le fue a la zaga con Toni tras los parches y Victor Tello al bajo, que también se ocupó del micro en momentos puntuales, ambos muy sólidos.

Con confianza ciega en “Hellbringer”, que copó prácticamente todo su repertorio de unos tres cuartos de hora, también sonaron “Shout The Nations”, “Wicked Seed” y “150% Attitude”, como la que demostraron en su concierto de despedida, rescatando de su debut un par de temas. Los elegidos fueron “World´s Cancer” y la clásica “Fight My Cock And Your Palate”, dedicada a todos nosotros con la aclaración de Amando de que no hiciéramos caso a la letra por si alguien pudiera pensar mal.

Tras unas emotivas palabras de agradecimiento a todas las personas que les han apoyado o, simplemente, se han cruzado en su camino en estos siete años de andadura como Exodia, los de la capital del Turia se marcharon con una correcta versión del “Electric Eye” de Judas que, ahora si, gozó de la activa participación de los más jóvenes de la sala que la cantaron junto al vocalista. Siempre es triste ver como un grupo se separa y les deseo suerte a todos sus miembros en sus proyectos futuros, si los hay. Se despidieron dando un buen bolo.

Con una mezcla en el público donde podíamos ver a chavales que no habían nacido cuando se editó el fantástico “Possessed By Fire” junto a talluditos de la “vieja guardia”, (eso si, todos igualmente “parcheados”) que no quisieron dejar pasar la ocasión de ver en Madrid a la banda liderada por Mem von Stein y Ray Mensh, los germanos presentaban en sociedad “The Raging Tides”, su nuevo trabajo editado tan solo dos días antes y que tan buenas críticas está cosechando.

Sin embargo fue “Winds Of Death”, el tema que abría su segundo disco “Rising From The Sea”, el que hizo lo propio con la descarga de los alemanes quienes, a pesar del paso del tiempo, cuajaron una notable actuación. Y digo notable porque las canciones, al igual que me pasó la primera vez que les vi hace unos años, no sonaron del modo en el que deberían haberlo hecho y, por momentos, parecían un grupo “hardcoreta” más que uno de Thrash. Eso sí, su concierto me gustó bastante más que en aquella ocasión.

Siguieron en su pasado más lejano con “Journey To Oblivion”, primera referencia a “Possessed By Fire”, celebrada por la audiencia con efusividad a pesar de que treinta años son muchos y me sonó algo más lenta que la original y también diferente en lo que a la voz se refiere. Esto no fue un hecho aislado y volvió a repetirse cada vez que abordaban temas de sus discos de los ochenta.

La cosa mejoraba, en lo que a fidelidad con la original se refiere, cuando interpretaban temas de “Fire & Damnation” (demasiados para mí gusto) como la que le da título, “The Weakest Limb”, “Vermin Of The Sky” o “A New Morality”. Lo mismo pasaba con las canciones que presentaron del notable “The Raging Tides” como “Brand Of Evil”, “Catatonic”, “Dark Reflections” o “Shadow Walker” entre las que fueron intercalando clásicos como las celebradas “Fallen Saint”, “Xiron Darkstar” o “A Mortal In Black”, donde la gente se desmelenó de lo lindo.

Con más rodaje que la primera vez que les vi, el grupo sonó compacto y compenetrado con el guitarrista Marc Bräutigam encargándose de la mayoría de los solos de manera solvente en detrimento del miembro fundador Ray Mensh, que tuvo algo menos de protagonismo en esas lides. La base rítmica formada por el bajista americano T Schiavo, que también era el apoyo de voz en los coros para Mem, y el enorme (en todos los sentidos) Matthias Kassner también cumplieron con su labor con corrección, puesto que llevan algunos años juntos y grabaron “Fire & Damnation”, dando empaque al conjunto.

¿Y Mem Vom Stein? Bueno, pues aparte de haber cambiado bastante físicamente en todos estos años, también lo ha hecho en cierta medida su voz. Y es que no me acabo de acostumbrar a la forma que tiene de cantar actualmente los temas antiguos que suenan, como comentaba antes, más “hardcorizados” y menos thrasher, aunque me gustó su actitud mostrándose comunicativo y cercano con el escaso público que habían congregado.

En la parte final de su concierto, con permiso de “I Dare You”, volvieron a la carga con sus dos últimos trabajos a través de “A New Morality”, de “Fire & Damnation”, y “Shadow Walker” y “Dark Reflections” de “The Raging Tides”, con la que se despidieron unos instantes marchándose a camerinos esperando el jaleo del público para volver a las tablas.

Aunque nadie se movió de su sitio, un silencio se hizo en la sala durante un minuto hasta que algunos aplausos y gritos de “Exumer, Exumer” hicieron salir al quinteto de nuevo a escena, cosa que iba a suceder si o si porque un par de cartuchos les quedaban en la recámara a los germanos. El primero fue “The Raging Tides”, un buen tema que aún así yo no hubiera tocado en los bises dejando ese puesto para “Destructive Solution” (que se quedó en el tintero pese a la insistencia de un chaval que lo pidió por activa y por pasiva durante el concierto) pero que sirvió para volver mostrar lo que el combo tiene que ofrecer en 2016 frente al tema que dio por concluida la velada, un “Possessed By Fire” que desató la “locura” entre los presentes por última vez.

En cierto modo me quité la espinita del concierto que presencié en el Keep It True y disfruté más tanto de los viejos temas como de los de nuevo cuño que Exumer ofrecieron en esta gira de presentación de su último disco. Seguramente si la asistencia hubiera sido menos lamentable la sensación habría sido algo mejor, pero parece que si este tipo de bandas no las trae la gente del Pounding muchos de sus miembros no van. El concierto de Exumer nos volvió a dar la razón a los que pensamos que así es y, aunque es una pena, es lo que hay visto lo visto.