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The Midnight Ghost Train, Red Apple + Mothersloth, Sala We Rock, Madrid, 25 de junio 2015

(Texto y fotos: David Ortego) Aprovechando su actuación en el festival galo por excelencia, el Hellfest, recalaban por primera vez en la capital los americanos The Midnight Ghost Train para presentar su interesante último trabajo, “Cold Was The Ground”, editado en febrero de este año y que les ha puesto en el mapa para muchos seguidores del Stoner. No creo que sea el caso del público madrileño vista la asistencia a su concierto en la sala We Rock…

Y es que un público que, de nuevo, apenas sobrepasaba las diez personas recibió al primer grupo invitado de la velada, unos sorprendentes Mothersloth que, ajenos al escaso número de personas presentes, desplegaron todo su arsenal de riffs y pesadas melodías propias del Stoner/Sludge que practican, y que tan buen sabor de boca me dejó.

Tiene un par de Ep´s editados pero, sin embargo, su actuación comenzó con tres temas nuevos. “Hardened”, “Gothic Cyborg” y “Monster Dinner” fueron su carta de presentación cosechando los primeros tímidos, pero bien merecidos, aplausos a unas canciones que me sonaron muy bien, a pesar de no haberles escuchado con anterioridad.

Bromeando con los pocos que éramos y agradeciendo uno por uno en varias ocasiones, literalmente, nuestra presencia para verles interpretaron “Holy Wall” de su ultimo Ep, “Moribund Star”, y un par de cortes del primero, “Pile Of Fortune” y el tema que da nombre a la banda en los que la voz de Daniel, como durante toda su actuación, me gustó mucho.

Muestra de un eclecticismo musical, al menos en lo que a gustos se refiere, demostraron que no solo cultivan el Stoner y se marcaron una fantástica versión del “Easy Livin´” de los dioses Uriah Heep que, obviamente, no esperaba y que hizo que mi impresión sobre ellos fuera aún mejor.

Lo que menos me gustó sin duda, a pesar de que su actitud durante el concierto fue notable, fue la forma con la que terminó el concierto su reciente fichaje al bajo, Ignasi, arrancando sus cuerdas. Lo vi un poco innecesario y fuera de lugar ya que nunca he entendido por qué hay que “maltratar” un instrumento pero eso son “manías” mías que no empañan la gran actuación de los madrileños.

Cambio total de tercio para recibir al trío formado por Javier García, Darío Buñuel e Isabel Walsh o, lo que es lo mismo, Red Apple y su Rock´n´Roll anclado en las décadas de los 60 y 70 que sirvió de concierto rupturista, estilísticamente hablando, entre Mothersloth y los cabezas de cartel.

A diferencia de sus predecesores, ellos ya tienen tres discos editados y en breve se meterán en el estudio para grabar el cuarto por lo que pudimos ver a una banda muy compenetrada, en la que los coros de la bajista Isabel (quien también cantó un tema como solista mostrando su buenas aptitudes vocales) servían de perfecto acompañamiento a la voz de Darío, quien vivió con intensidad el concierto marcándose varios solos arrodillado en el suelo fruto de la emoción del momento seguramente.

Sonaron temas de “The WOW! Signal” y de su predecesor “Ouroboros”, así como alguno nuevo que recogerá su próximo disco, redondeando el repertorio con la versión del “Walk All Over You” de AC/DC y una menos conocida “Cherry Red” de The Groundhogs (si no entendí mal a Darío al presentarla) en la que reivindicaron sus raíces musicales.

No es que practiquen mi estilo favorito de música pero me resultaron entretenidos y su batería, Javier García, me encantó. Les deseo suerte con su próxima entrega y quién sabe, tal vez nuestros caminos se vuelvan a cruzar nuevamente en algún concierto.

Con una sala casi igual de desierta que al principio llegaba el plato “fuerte” de la noche con la actuación de The Midnight Ghost Train y la extensa presentación que hicieron de “Cold Was The Ground”, que desgranaron casi en su totalidad (tan solo creo que se dejaron en el tintero “The Little Sparrow” si no recuerdo mal) ante la pasividad de un público que, ignoro el motivo, no llegó a conectar con los americanos en ningún momento o, al menos, así parecieron percibirlo ellos.

Arrancaron como lo hace su último disco, con “Along The Chasm” y “Gladstone” mostrando desde el comienzo que lo suyo iba a ser un concierto intenso y, dada la duración de algunos de sus temas, no muy largo. Pero lo que tampoco esperábamos ninguno era que durara tan poco, seguramente debido a la escasa audiencia y, sobre todo, a lo poco activa que se mostró, cosa que me pareció poco profesional, todo sea dicho.

“BC Trucker”, “One Last Shelter” o “Arvonia” fueron interpretadas con garra y actividad por parte del trío de Kansas pero algo empezaba a no ir bien ya que la gente estaba totalmente parada y los esfuerzos del líder del combo, Steve Moss, caían en saco roto porque la gente no aplaudía (ignoro si entendía lo que decía el barbudo guitarrista) ni cuando pidió el aplauso para las bandas locales que acababan de actuar.

Lo que al principio parecía no tener importancia mientras la banda seguía a lo suyo y caían más temas como “Nº 227”, “The Canfield” o una de mis favoritas del último disco, “Straight To The North”, se fue tornando en cierta apatía y empezó a notarse que los de Topeka desgranaban las canciones, no con desidia porque parecían igual de activos que al principio, pero si como “por cumplir” deseando tocar sus canciones y marcharse lo antes posible.

“Twin Souls” y “Mantis” dieron carpetazo a “Cold Was The Ground” para tocar el único tema que no pertenece a este disco. El honor corrió a cargo de “Foxhole” de su predecesor “Buffalo” y, a la postre, se convirtió en el último corte que tocaron ya que tras él, Steve se marchó del escenario sin mediar palabra y se fue hacia la zona del merchandising mientras hacía gestos de que el concierto había acabado y no iba a volver al escenario. Bueno, si volvió, pero para coger su bebida, no para tocar más canciones.

Con este final abrupto tras 45 minutos, y no negaré que en cierto modo algo merecido por la apatía que mostramos hacía ellos, me marché a casa con sensaciones encontradas. Vale que, seguramente, los allí presentes no estuvimos a la altura de su entrega pero es poco profesional, por mucho que vengas de tocar en el Hellfest con la carpa llena, comportarse así y cogerse una rabieta de niño pequeño porque no respondamos como tú esperabas que lo hiciéramos. He visto infinidad de grupos tocar ante cuatro gatos y no han hecho esto sí que no me vale de excusa.

Una lástima porque el grupo en directo es bueno y se merecían algo más que lo que recibieron del público madrileño pero, a veces, esto es lo que hay y tienes que aceptarlo sin pataletas.