DMS en Español DMS en Inglés DMS en Alemán Contacto por E-Mail DMS on Twitter DMS on Facebook

Skull Fist, Evil Invader + Leather Heart, Sala We Rock, Madrid, 11 de mayo 2015

(Texto y fotos: David Ortego) Por fin un concierto con aires “underground” consiguió romper con la penosa tendencia que vivimos, desde hace algún tiempo, en la capital en lo que a asistencia a conciertos se refiere. Y no es que la sala estuviera abarrotada pero sí que un buen puñado de seguidores del Heavy Metal más clásico nos dimos cita, y esta es la otra noticia, desde primera hora para presenciar la descarga de Skull Fist, Evil Invaders y Leather Heart, tres bandas que, con diversos matices, apuestan por el Heavy Metal de viejo cuño.

Leather Heart, el combo de Barajas, fueron los encargados de iniciar la contienda y parece ser que a la gente les están gustando mucho ya que, aparte de los consabidos colegas, consiguieron reunir a un buen puñado de asistentes que no querían perderse su buen hacer sobre las tablas e incluso cantaban sus canciones.

La primera vez que me topé con ellos, casi por casualidad y sin conocerlos de nada, me dejaron muy impresionado, no sólo por su juventud sino por lo bien que han sabido plasmar las claras influencias que tienen de la NWOBHM con una ideas propias más que interesantes.

En aquella ocasión presentaban su primer Ep y de él fueron los dos primeros cortes que sonaron la tarde que nos ocupa. “Take My Breath Away” y “Black As Night” fueron recibidos con entusiasmo tanto por su parroquia, que la empiezan a tener, como por los que les hemos dado una escucha a sus temas en casa y nos han ido ganando poco a poco para su causa.

Con un sonido bastante decente, y más siendo la primera banda de la tarde noche, abandonaron momentáneamente su Ep homónimo para presentar algunos de los temas que formarán parte de su primer disco completo y que dentro de poco verá la luz. “Depths Of Space” fue el primero de ellos, pero no el último ya que la parte central de su concierto fue copada por más temas nuevos como “Destiny”, donde profundizan en el sonido que iniciaron en “Leather Heart”, “Restless”, que ya era habitual en sus directos, o la más que interesante “The Crow”, donde con un inicio más lento de lo habitual dejaron claro que pueden sorprender introduciendo otros elementos en sus temas.

Al igual que la primera vez que les vi, la voz de Adrian rayó a gran nivel, apoyada por los coros (que se escucharon algo bajos) del bajista Sergy. Tiene un timbre agudo que me gusta mucho, ideal para las afiladas guitarras de Jorge y Álex que se iban dando paso turnándose los solos. Si acaso, lo que menos me convenció fue el sonido de la batería de Manu, creo que le faltó algo de pegada pero ya digo, por “criticar” algo ya que su concierto me convenció de principio a fin.

Agradeciendo a toda la gente que había entrado a verles su presencia, a la promotora por contar con ellos y a sus compañeros de cartel por la ayuda prestada demostraron estar mucho más rodados, fruto de su mayor actividad en directo, y afrontaron la recta final de su concierto retornando su Ep con la coreada “Nightmare´s Town” y “Don´t You Go”, enlazadas, mientras que su “himno”, “Leather Heart”, ponía el punto y final (aunque la sala pedía a gritos un bis pero los horarios mandaron) a un concierto en el que gustaron a propios y extraños.

Esperemos que para su nuevo trabajo hayan podido contar con los medios suficientes para que la potencia que despliegan en directo se vea reflejada en estudio porque el sonido de su Ep no les hace justicia de ninguna manera. Gran promesa estos cinco chavales que seguro van a seguir dando que hablar.

Cambio de tercio para que los belgas Evil Invaders arrasaran el escenario. Si, arrasar, porque eso fue lo que hicieron en la hora escasa de que dispusieron para presentar su nuevo trabajo “Pulses Of Pleasure” que arrancó, precisamente, con el tema que abre dicho disco. Un “Fast, Loud´n´Rude” que ya daba pistas de lo que ofrecerían Joe y sus compañeros. Velocidad, volumen y crudeza a partes iguales.

Como era la primera vez que los veía no sabía hasta qué punto serían capaces de recrear en directo la velocidad y violencia que destilan sus composiciones en disco, y lo cierto es que me dejaron alucinado. No solo son capaces de tocar con gran fidelidad tanto cortes de su Ep como “Driving Fast” o “Victim Of Paradise”, como nuevos temas de su reciente primer disco del tipo “Shot To Paradise”, el que le da título, “Siren” o la tremenda “Starway To Insanity”, de las más celebradas de su descarga, sino que Joe los canta con tal fiereza y con un registro tan personal como en estudio, mientras él y Max recorren los mástiles de sus guitarras a una velocidad endiablada.

A pesar de haber sufrido la baja de su guitarrista habitual, Sam Lemmens, hace nada, casi ni se notó porque Max cubrió con solvencia su puesto junto a Joe mientras que, esta reestructuración obligada, dejó el puesto de bajista a Joeri van der Schoot para esta gira, salvando las fechas programadas y emplazando a la banda a encontrar un bajista permanente de cara al futuro.

A pocas semanas de la visita de Exodus a nuestro país se marcaron una acelerada y personal versión del “Fabulous Disaster”, que les quedó perfecta, dejando incluso un guiño a los teutones más cerveceros, como buenos belgas, con un pequeño retazo del famoso tema “(Empty) Tankard”.

Con Max y Joe poniendo continuas “posturitas” y caretos, “pisándose” el uno al otro continuamente con la guitarra y el primero, junto a Joeri, dando la réplica al vocalista con unos potentes coros típicos del estilo, estábamos llegando al final de una actuación sin fisuras que se me pasó tan rápida como lo son sus canciones, signo inequívoco de su gran actuación.

Decidieron cerrar con “Master Of Illusion” de “Pulses Of Pleasure”, dejando muestras de la confianza que tienen en este trabajo aunque personalmente me guste algo más su Ep y hubiera preferido que lo hubieran hecho con otro tema del mismo como “Evil Invaders” o “Alcoholic Maniac” pero daba lo mismo, los belgas no tomaron prisioneros en esta nueva incursión a Madrid y, aún faltando el concierto de Skull Fist, la velada para mí ya tenía vencedores.

Aunque al finalizar la actuación de los canadienses hubo opiniones para todos los gustos sobre quién había estado mejor o peor, y sin querer decir que el concierto de Skull Fist fuera malo (que no lo fue), lo que me parece fuera de toda duda es que las huestes de Zach Slaughter fueron las que tuvieron el peor sonido de la noche, y eso que el excesivo volumen de Evil Invaders también les restó algo de nitidez en algunos momentos.

Estas deficiencias sonoras se dejaron sentir, sobre todo, en la voz de Zach que, desgraciadamente, e incluso en las primeras filas, quedaba relegada a un segundo plano tapada por la batería o las guitarras. Una pena porque esta circunstancia restó enteros a la actuación del cuarteto que se inició, curiosamente, con el “Attack, Attack” de Tokyo Blade ya que la usaron, aparentemente, para las típicas pruebas de sonido pero, como no se bajaron del escenario para interpretar “Ride The Beast”, el primer tema del concierto propiamente dicho, esta versión con la que cerraban su primer disco sirvió para dar comienzo a su actuación.

Si la actitud de Evil Invaders sobre las tablas podríamos resumirla como “agresiva”, la de Skull Fist me resultó más “cómica”, en el buen sentido y por decirlo de algún modo. Y es que el sentido del humor y las continuas bromas fueron la tónica del concierto ya desde el inicio, cuando Zach bromeó sobre los ventiladores usados por Evil Invaders, o cuando presentó “Get Fisted” dedicando el tema a las chicas de la sala, pasando por las continuas bromas con el guitarrista Jonny Nesta y el bajista Casey Guest, que incluso le llevó al suelo en una ocasión.

Por supuesto entre broma y broma también sonaron canciones que fueron más que bien recibidas por una audiencia que comulgó con ellos de manera notable. Así sonaron en la segunda mitad del concierto “Sign Of The Warrior”, “Mean Street Rider”, “Bad For Good”, “Hour To Live”, con duelo de guitarras, o “You´re Gonna Pay”, donde Jonny se sube a hombros de Zach provocando el delirio en la audiencia, como representantes de “Chasing The Dream”.

Obviamente, además de las iniciales, más cortes de sus otros trabajos como “Commit To Rock”, la propia “Head Of The Pack”, “Heavier Than Metal” o la declaración de intenciones “No False Metal” con la que se marcharon tras una hora escasa de actuación, también tuvieron cabida en el escueto repertorio de los canadienses.

Aunque valoro el intento de la banda por resultar cercanos y simpáticos, sin duda Zach parece ser este tipo de persona, no me terminó de convencer el ritmo del concierto. Demasiados parones y comentarios entre canción y canción se me terminaron haciendo pesados, por no hablar del solo de batería intrascendente de JJ Tartaglia al que la mayor gracia que vi fue la exagerada altura a la que tenía colocada los platos. Si tocas dos horas no lo veo mal pero si es la mitad lo que dura tu concierto, pues no es de recibo.

Para colmo, no contentos con una versión, se marcaron otra “apenas” manida en el circuito “underground”. Parece que los británicos Angel Witch solo tienen el tema que abre su primer disco de mismo título porque siempre que se “versionea” a la banda londinense este tema es el elegido. Vale, es mitiquísimo, pero a mí me cansa ya. Aunque claro, con la reacción que se produjo en la sala y la comunión público banda que tuvo lugar debo estar loco por pensar semejante chorrada porque fue uno de los momentos del concierto.

No me desagradaron pero, tras la “garra” y la puesta en escena de Evil Invaders la impresión que me dejaron los de Ontario fue que, aunque tengan un disco editado más, los cabezas de cartel debieron ser los belgas porque se los comieron, literalmente. A pesar de todo, fue una gran noche de Heavy Metal a cargo de tres bandas que ojalá consigan el apoyo necesario para quitarse la etiqueta de “underground”, que tanto nos gusta a veces, y se den a conocer al gran público. Calidad tienen para ello.