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Thrash Immortal III, con: Legion of the Damned, Dust Bolt + Aggression, Sala We Rock, Madrid, 8 de mayo 2015

(Texto y fotos: David Ortego) Nueva edición del festival centrado en el Thrash Metal que, un año más, nos ofreció la promotora Kivents y que, seguramente, no colmó del todo las expectativas del público ni del organizador, seguramente por motivos distintos según los casos, pero con igual resultado. Cierta decepción.

Y no es que el festival fuera poco interesante, dentro de las posibilidades y limitaciones obvias, ya que Legion Of The Damned, aun no siendo un peso pesado del estilo, sí que considero que resulta lo suficientemente atractivo como para acercarse a verlos por menos de veinte euros ya que en directo son una banda muy solvente, como se encargaron de demostrar en su pasada visita como teloneros de Sepultura.

El tema de las bandas que los acompañaban ya es más discutible porque Dust Bolt no tienen todavía nombre suficiente como para ser reclamo por sí mismos y, sin embargo, me sorprendieron con una descarga intensa, divertida y que, a la postre, fue la que más me gustó de la velada por lo que a continuación comentaré.

Por último, los barceloneses Aggression, a los que hacía tiempo que no veía en directo, pondrían la nota nacional al festival completando el trío de bandas que intentarían que moviéramos la cabeza como si no hubiera mañana. Aunque esto no se consiguió del todo, la verdad.

Problemas logísticos, en palabras durante su concierto del cantante y guitarrista de Aggression, retrasaron la apertura de puertas y el inicio de la primera actuación de la velada que corrió a cargo de “Thrashing Your Brain”, del Ep de mismo nombre, ante una sala desértica y adormilada que no terminó nunca de despertarse.

Los catalanes aprovecharon los minutos de su actuación para repasar, de forma bastante equilibrada, su aún escasa discografía (debido al parón por lesión de su baterista) alternando temas de su primer trabajo, donde hacían un Thrash Metal más estándar, como “Chaos Anatomy”, “Better You Run” o “Psicho-Crime”, que fueron algo mejor recibidos que los de su última obra.

Y es que la vuelta de tuerca, hacía terrenos más técnicos e incluso por momentos progresivos, que han dado a su sonido no pareció calar entre la escasa audiencia y los cortes de “Viocracy” como “False Flags”, “Human Nature” o la propia “Viocracy” no terminaron de cuajar esa noche a pesar de los esfuerzos del grupo, cuya actitud me pareció correcta.

Para colmo las guitarras, tanto de Pol como de Nico, no sonaron en condiciones ni con la intensidad adecuada perdiéndose matices en el batiburrillo sónico que, por momentos, se formaba. Algo parecido sucedió con los coros del bajista Emanuel Salgado, pese a que se desgañitó, mientras que la impresión que me fue quedando con el transcurso de los temas fue la de linealidad.

“MK Ultra” fue el corte de “Viocracy” que más me convenció mientras que la recta final de su descarga la reservaron para la rápida “Moshpirit” y “Thrash And Kill”, dejándome la sensación de que, sin haber estado mal, tampoco recordaré su concierto como algo grande con el paso del tiempo. Tal vez el problema fuera yo y no tuviera el día para conectar su música. Quién sabe…

Cambio bastante más largo de lo que hubiera deseado para recibir a Dust Bolt y su Thrash Metal teutón de corte añejo, que fue recibido inicialmente con cierta apatía por los presentes pero que, con el paso de los temas, fueron metiéndose al público en el bolsillo gracias a un directo intenso a más no poder donde nadie paró un minuto en el escenario. Mención especial a su bajista Bene que se hizo unos cuantos “kilómetros” moviéndose sin descanso de un lado a otro del escenario.

Venían presentando su último disco, “Awake The Riot”, y sus dos primeros cortes recayeron en él ya que “Soul Erazor” y “Awaken The Riot-The Final War” fueron las elegidas para abrir fuego, mientras que el “Violent Abolition” de su primer trabajo les dio continuidad.

Con un sonido bastante decente (y más teniendo en cuenta el que luego tendría el cabeza de cartel), temas rápidos, riffs interesantes y una puesta escénica muy, muy intensa fueron las claves para mí de una descarga que me gustó y sorprendió a partes iguales. Centrándose en “Awaken The Riot”, prácticamente sin tregua, cayeron “Beneath The Earth”, “Living A Lie” o “You Lost Sight” con la sala ya muy metida en su concierto haciendo pequeños pogos puntuales.

Lenny Breuss estuvo muy bien tanto en el apartado vocal como a la guitarra, alternándose los solos con Flo Dehn, quien no paró de hacer headbanging durante todo el concierto mientras que Bene Münzel se recorría el escenario e instaba a los presentes a darlo todo, como hicieron ellos.

“Toxic Attack”, otro tema de “Violent Demolition”, y “Agent Thrash” cerraron un concierto que superó con creces mis expectativas. No son una banda excesivamente original pero lo que hacen lo hacen bien y su tremenda actitud les hizo ganar enteros en directo de una forma insospechada. Habrá que seguirles la pista a estos alemanes.

Turno finalmente para que la banda liderada por Erik Fleuren y Maurice Swinkels subiera al escenario de la We Rock a demostrar que la veteranía es un grado con su gran directo. Sin embargo, en esta ocasión, no sé si por las altas expectativas que tenía creadas, por la baja asistencia que deslució el ambiente o por la total frialdad que demostraron los holandeses, su concierto no estuvo a la altura de lo esperado y me decepcionaron un poco.

Bien es cierto que el saturadísimo y altísimo sonido que tuvieron tampoco les favoreció pero, tras haberles visto teloneando a Sepultura meses atrás, he de decir que en aquella ocasión, tocando menos tiempo, me gustaron mucho más que encabezando este cartel.

A diferencia de Dust Bolt, Legion Of The Damned no se caracterizan por ser una banda cuyos miembros se muevan mucho por el escenario y esta ocasión no fue la excepción, ya que los guitarristas Twan van Geel y Hein Willekens, y el bajista Harold Gielen parecían clavados al suelo aunque movieran la cabeza sin cesar. El único que aportó algo de dinamismo fue Maurice, pero sólo se movió de delante hacia atrás, y me pareció raro lo mucho que se quedó al fondo del escenario medio en penumbra cuando él es el frontman. Esta actitud distante no terminó de gustarme y, sumado a los problemas de sonido y la escasa duración del bolo, hicieron que saliera menos contento de lo que esperaba.

“Son Of The Jackal” fue la elegida para comenzar, reivindicando todas las épocas del grupo, aunque “Ravenous Plague” tuvo bastante protagonismo, obviamente, dentro de un setlist que no difirió en exceso del que pudimos ver en la gira con Sepultura.

“Mountain Wolves Under A Crescent Moon” y “Bury Me Into a Nameless Grave” fueron los primeros cortes en sonar de “Ravenous Plague” siendo muy bien recibidos ya que el disco no ha salido ayer, precisamente, y los seguidores del quinteto ya los tienen más que trillados. Pero no fueron los únicos porque “Armalite Assassin” y “Doom Priest” en la recta final también fueron interpretadas.

Aunque el grupo tiene unos tremendos riffs, sin duda el punto más fuerte de sus canciones, que te invitan a mover la cabeza sin remedio, el sonido deslució en buena medida temas de trabajos antiguos del tipo “Night Of The Sabbath”, representante de “Descent Into Chaos”, “Prey And Suffer” y la tremenda “Cult Of The Dead”, del disco homónimo, o “Diabolist”, de “Sons Of The Jackal”.

Supongo que de manera premeditada, su debut como Legion Of The Damned, “Malevolent Rapture”, tuvo gran protagonismo sonando, además del tema que le da título, la fantástica “Death´s Head March”, “Bleed For Me”, “Werewolf Corpse” y, como iba a faltar, el himno por excelencia que da nombre al grupo, la “rompecuellos” “Legion Of The Damned” con la que se marcharon del escenario para no volver a salir, de un modo un tanto abrupto en mi opinión, dejando la sensación de que pudieron haber estado algo mejor mostrándose más cercanos y con un sonido decente que, por desgracia, empieza a ser una constante en esta sala.

Esto fue lo que deparó la tercera edición del Thrash Immortal que, aunque a priori no pintaba nada mal, no cumplió con mis expectativas. Y es una lástima porque Legion Of The Damned me parece una gran banda y no es fácil que la podamos ver liderando giras pero claro, con la audiencia que congregaron, tampoco le debe extrañar a nadie que así sea porque no resultan una buena inversión para los promotores. En resumen, y por increíble que parezca, para mí los mejores fueron Dust Bolt, fundamentalmente por su actitud y porque su sonido no fue catastrófico.