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Wild, Gloria Victis + Lizzies, Ritmo y Compás, Madrid, 8 de febrero 2013

(Texto y fotos: David Ortego) Bajo un nombre un tanto engañoso como el de Dutch Attack (más que nada porque sólo había una banda holandesa en el cartel y no eran los headliners) lo que en realidad se escondía era la presentación ante el público madrileño del nuevo trabajo discográfico de Wild, el EP “La Noche del Pecado” y, lo cierto, es que la velada resultó de lo más interesante para un público plagado de caras conocidas del metal patrio, amigos de los madrileños y mucha gente de prensa que, si bien no llenaron la sala, si que dieron buena muestra del gran apoyo del que gozan en la capital, ya que la entrada fue más que buena.

Con bastante expectación, y más teniendo en cuenta que era la primera banda del cartel, me enfrenté por primera vez a la Lizzies, cuarteto compuesto íntegramente por féminas, que poco a poco parece que van haciéndose un hueco en el underground de la capital. Su música la encuadraría más cerca de las Girlschool o las The Runnaways que de las Vixen (por poner ejemplos de bandas compuestas por chicas) y, de hecho, no tardaron en interpretar el “Yeah, Right!” de las primeras. Su juventud es un punto a su favor en lo que a energía se refiere pero, al mismo tiempo, es un hándicap ya que en mi opinión, les faltan tablas todavía. Esto es lógico y nada “malo” ya que la capacidad de mejora es clara. Seguro que, a base de conciertos, mejoran este aspecto (única manera de hacerlo por otro lado) y aumentan su base de seguidores que, a tenor de lo visto, ya existe.

“Hammer Of Hell” fue el pistoletazo de salida y la verdad es que quedó algo deslucida por algún problema de sonido y porque la voz de Elena apenas se escuchaba en determinados momentos. Poco a poco, según fueron cayendo más temas como “Until The Sun Goes Down”, con dedicatoria al difunto Dio(s),”Blindslave” o “Fire Horn” esto se fue corrigiendo y el grupo se empezó a sentir más y más a gusto sobre las tablas mejorando sus prestaciones.

Como comentaba no faltaron las versiones. Primero el “Yeah, Right!” de las Girlschool, clara influencia en su sonido donde los coros de Marina destacaron, y posteriormente, otra cover habitual en ellas que además, en esta ocasión, cobró mucho sentido y pareció un guiño a Gloria Vicits, el “Heavy Metal Ears” de sus compatriotas Picture, aunque he de decir que me gustó más como les quedó la primera que la segunda.

“Sacrifice” y “Speed On The Road”, que sirvió de despedida, nos mostraron por dónde va a ir su sonido en un futuro próximo mientras que “Heavy Metal Warriors” supuso uno de los momentos más álgidos de su actuación con el público coreando el estribillo. Entretenido concierto de una joven banda que, de seguir evolucionando, empezará a dar que hablar y con la que seguro me volveré a topar en directo.

Turno ahora para presenciar la descarga del único grupo foráneo del cartel, Gloria Victis, que venían de invitados de Wild como estos lo fueron suyo el año pasado en su país. El combo holandés es un grupo bastante peculiar y de esto nos dimos cuenta nada más salir a escena y comprobar que tanto el bajista Marcel Verheij como el guitarrista Bart Braat llevaban sendas máscaras anti gas (que no tardaron en quitarse ante el riego de morir asfixiados de calor) mientras que el loco vocalista Bozzy, que me gustó bastante a pesar de pasarse de revoluciones en algunos momentos, llevaba un uniforme militar con gorra y todo.

La pena fue que una bola de sonido ajena a ellos y cierto descontrol propio lastró sus primeros temas como, “Dresden”, que abre su único EP hasta la fecha, o la nueva “Idee 9” que imagino formará parte de un futuro trabajo.

Como su único bagaje discográfico es el EP titulado como el grupo, lo interpretaron íntegramente intercalando temas como “Saviour”, “Blood And Sand” o “Mary Bell” junto a otros de nuevo cuño como “No Prophet” o “Deimos And Phobos” que, personalmente, me gustaron.

Fue una pena que el sonido no fuera del todo bueno en ningún momento ya que su música me pareció original y “diferente” dentro de los parámetros estilísticos del heavy metal holandés del que hacen gala. No sé, pero no me sonaron para nada al típico grupo de heavy cuyas estructuras has escuchado hasta la saciedad, resultándome interesantes. Tampoco faltaron las versiones que, dado su escaso material propio, fueron bastantes y centradas en los grupos de la escena holandesa de los ochenta. Así, el quinteto de Almere optó el “Open The Gate” de Vortex, “Speed Of Samurai” de Martyr y por el “Heavy Metal Forever” de Hammerhawk, que no obtuvieron demasiada respuesta., todo sea dicho. Sin embargo, sorprendieron a todos con un improvisado y fuera de setlist “Heavy Metal Mania” de Holocaust para el que contaron con la ayuda de Sergio y los dos Javier (Pastor y Endara) de Wild en un bonito gesto pero que, por improvisado, quedó algo embarullado en su ejecución.

“Confusion”, otro tema de “Gloria Victis”, puso el punto y final a una actuación que, en otras circunstancias habría sido mejor, ya que el grupo lo dio todo, pero que debido al sonido y a los problemas iniciales de la banda no terminó de ser redondo. Aún así, posiblemente este concierto les haya servido para darse a conocer ante un público que, seguramente, no sabía demasiado de ellos (o nada) por lo que el balance para los holandeses no debió ser del todo malo, sin contar el finde largo de fiesta que se pegaron en nuestro país…

Por último, era hora de escuchar cómo suenan en directo los temas que componen “La Noche del Pecado” en manos de esta banda que está a punto de cumplir diez años de andadura musical y a la que he tenido oportunidad de ver en varias ocasiones apreciando en ellos una clara evolución y mejoría.

Con todos los vientos soplando a favor, los madrileños tenían la oportunidad de dar un gran concierto y, en mi opinión, eso fue lo que ofrecieron. Desde que se levantó la pantalla que tapaba el escenario, y aparecieron los cinco componentes del grupo comandado por Javier Endara, no hubo un momento de tregua y aquello fue una fiesta total con una banda muy enchufada, un ir y venir de músicos que quisieron estar allí y colaborar con ellos y algún antiguo miembro que tampoco se quiso perder la cita. Vamos, que no decepcionaron a su parroquia.

Ya desde la inicial “Furia en el cielo”, del EP que presentaban, hasta el final del concierto con “Hijos del Rock” todo salió bien y Wild pudieron demostrar sus buenas maneras y el por qué siguen al pie del cañón tras todo este tiempo, habiéndose convertido algo más que una promesa.

Sin duda, uno de los temas que mejor respuesta tuvo fue “Salvaje”, que dio paso a unas cuantas canciones de su único disco hasta la fecha, “La Nueva Orden”, que fue el verdadero protagonista del repertorio y del que interpretaron la que le da título, “Arde En La Hoguera” o “Nunca Mires a Los Ojos De la Muerte”, en la que contaron con la primera colaboración de la velada al ponerse Rubén Santos tras los parches ocupando el lugar de Javier Gordillo a modo de agradecimiento al primero por ayudarles mientras encontraban baterista. La banda suena absolutamente compenetrada y con gran solidez y, aunque creo que todas las miradas recaen en Javier Endara y Sergio González, siendo el bajista es el más activo de los cinco con diferencia, los demás también estuvieron perfectos ya fuera a las guitarras (Javier Pastor y Jaime Núñez) o a las baquetas como es el caso de Javier Gordillo cuya labor me gustó mucho.

Siguieron con más temas de “La Nueva Orden” con el medio tiempo “El Extraño” que, personalmente, me encantó como les quedó, demostrando que se desenvuelven también perfectamente en tesituras menos rápidas, y “Condenado”, para dar paso a una nueva colaboración. Javier Endara presentó a sus nuevos invitados, Pacho Brea y Cecilio Sánchez-Robles de los extintos (y ahora resucitados) Ankhara. Ellos acompañaron a Wild en “Calles de Fuego” y en la versión de Grim Reaper “See You In Hell” que han grabado para su último EP, en la que Pacho sustituyó a Dan Cleary de Striker a la voz y bueno, a mi no me gustó el cambio, para qué mentir.

Por si alguien lo dudaba, Óscar Sancho no estaba sólo como mero espectador y estaba más que claro que iba a tener su momento junto a los madrileños. Este momento llegó en “Heavy Metal (Es Mi Religión)”, otro de los temas que no pueden faltar en un concierto de Wild y que fue precedido por el discurso de turno de Óscar, cuya voz rasgada fue el contrapunto a la de Javier en este tema y cuya labor principal siempre es la de animar a un público que, en esta ocasión, no lo necesitaba.

El tema “La Noche Del Pecado” puso fin a la presentación del EP (dejándose en el tintero “Al Final del Camino” de manera inexplicable para mí) y precedió a otro agradecimiento. En este caso fue “Perico”, Road Manager del grupo y considerado como un miembro más del mismo, el que se subió al escenario para presentar “Hijos Del Rock”, de la manera a la que nos tiene acostumbrados, con el que se daba por concluido el concierto.

Bueno, no exactamente ya que se guardaron como broche de oro para tan especial velada otro gesto para la galería. Empezaron a salir los miembros de los otros dos grupos y, entre todos, descargaron el “Please Don´t Touch” que en su día interpretaban Motorhead con las Girlschool, siendo un fin de fiesta de lo más apropiado donde quien no tocaba un instrumento, hacía coros o simplemente animaba al respetable.

En definitiva, gran noche la vivida donde Lizzies siguieron ganando experiencia y tablas sobre el escenario, Gloria Victis se dieron a conocer para el público español y Wild siguieron poniendo piedras sobre el muro que es su carrera musical para hacerlo más sólido. Enhorabuena a todos ellos.